jueves, 27 de marzo de 2008

¿Hay vida entre el optimismo y el pesimismo?

Hoy me he encontrado de golpe con ganas de hablar del optimismo. Creo que no sabría hacerlo tan bien como otro compañero mío hace en su blog (ver el cuaderno de bítácora de un optimismo), pero lo intentaré.

Alomejor no se me da bien porque soy de los que piensan que ser siempre optimista solo sirve para que te den palos uno tras otro. No sé, el caso es que alguno de esos palos (que me han dado tanto si he sido optimista como si no) duelen menos si te los esperas.

Aun así me gsutaría ser optimista. Creo que estoy aprendiendo a serlo y he comenzado por dejar de ser pesimista y dejar de ser realista. Es ya un gran paso. Pero eso no quiere decir que sea optimista, aun me queda mucho camino por recorrer.

También pienso que no es posible ser siempre optmista ni pesimista. Creo que Murphy en realidad no pensaba mucho de lo que decía y creo también que sus leyes son leyes optimistas. De hecho al leer algunas, no he podido reprimir una sonrisa y he aprendido a ver la vida de otra manera ya que si tienes presente que siempre puede ir todo mal, te alegrarás mucho más de cualquier pequeña alegría. Y eso no significa no tener confianza en las cosas, sino tener la confianza justa, es decir, el equilibrio entre el optimismo absurdo y el pesimismo desesperante.

Eso es lo que estoy tratando de lograr, es el camino que estoy comenzando ahora y para el que necesito mucha más fuerza de la que pensaba, pero no importa, hoy me siento fuerte...

3 comentarios:

Frimost dijo...

Ese camino es el que busca mucha gente. Que tengas suerte, y lo ayes, y cuando lo hagas me dices como lo has hecho, jejejeje

xicagolosa dijo...

...te damos la bienvenida al mundo de yupi...el kit de bienvenida incluye una enorme sonrisa y buenos momentos con aquellos que te quieren...muak!

Cecilia Alameda dijo...

"Optimista es el que tiene esperanza, se perdona los fallos y no se echa la culpa de todo".
"La felicidad, como el deporte, hay que trabajársela"
Son frases de una entrevista con Luis Rojas Marcos. Ayer la leí en el país y las reproduje porque quiero leerlas cuando abra mi blog y que las lean quienes pasen por allí.
Seguro que tienes razones para ser optimista