martes, 7 de octubre de 2008

Nuevo curso

Ayer comencé una vez más un nuevo curso de la universidad.
¿Balance? No estoy muy seguro, quizás cuando lleve más tiempo podré decir algo más. De momento, puedo deciros que la profesionalidad de algunos docentes deja mucho que desear (imagino que no os descubro América).

Llegué a la facultad a eso de las 12 y 40, 20 minutos antes de mi primera clase. De camino al aula, me encontré con varios carteles que me anunciaban que tanto mi clase de las 16 a las 18, como la de las 18 a las 20 horas se había suspendido por la ausencia de las dos profesoras. Es decir, que solo tendría clase de 1 a 4.
Tras esperar media hora a que apareciera el profesor de las 13 (cosa que no hizo y que tampoco ha hecho hoy), decidí irme a esperar a que abrieran la clase de las 14. Gracias a Dios, este si que fue puntual y apareció, al igual que la profesora de las 15. Después de eso, comí en la facultad y me volví a casa.
Me gustaría saber la razón por la que me hacen empezar un día si ese día no voy a tener clase. No es que tuviera nada mejor que hacer, pero tampoco me gusta perder el tiempo de esa manera tan descarada.
Espero que el resto del curso no sea así, de momento, hoy ya sé que no tengo clase de 16 a 18 y no la he tenido a las 13...

3 comentarios:

Whaden dijo...

Te entiendo.... Yo estoy aquí en casa cagandome en todo, porque hoy tampoco tengo clase... a ver si eso..., si mañana vienen, si ven que tal!!!

carLi dijo...

Jaja. ups, he escrito lo mismo en mi blog!
merde.

bueno, no pasa nada :)

PABLO A. dijo...

Se parece sospechosamente a lo que ocurre en mi facultad. No recuerdo un día de instituto en que todos los profesores se pusiesen malos, o que se suspendiesen las clases sin explicación. En mi caso, encima, la Universidad me pilla en la capital, con lo que el día se me queda señalado del todo. Un saludo.