viernes, 3 de abril de 2009

Sútil crítica...


miércoles, 1 de abril de 2009

Los trozos de tiza.

La tiza estaba rota. Al caer al suelo, la barra se había partido en varios trozos que habían salido disparados en todas direcciones.
Julio contemplaba uno que se había quedado cerca de las ventanas de la clase. De pronto se acordó de La Regenta. Había leído el libro en el instituto y no le había gustado excesivamente, pero ahí estaba el recuerdo, nítido.
Podía ver a Ana Ozores, quizás sentada, quizás junto a la ventana. Sería un día nublado, la luz apenas iluminaba un trozo de la estancia, lo suficiente como para alumbrar un cenicero. Ana, la inocente Ana, lo miraba mientras observaba un cigarrillo consumirse sobre él.
Julio podía entender en ese momento a Ana Ozores. Julio era Ana Ozores y aquella tiza rota era su vida.
Casi podía sentirse como el propio Clarín cuando entendió el dolor de su personaje. Sintió un escalofrío. Ella estaba en Oviedo, la falsa Vetusta, él estaba en Carabanchel, otra Vetusta cualquiera. Quizás Clarín debería haber escrito una novela sobre su vida, sobre tizas rotas y vidas cruzadas.
Un trozo de su vida se había quedado en Vigo, quizás el trozo más grande. Comenzaba a no entender las razones que le habían hecho abandonar su vida para poder trabajar. ¿De qué servía tener dinero al llegar a un piso vacío? ¿De qué servía poder pagarse una vida si no tenía vida? Empezaba a cuestionarse si su decisión había sido la adecuada. Allí estaban sus amigos, su familia... ella.
En Carabanchel sólo había un colegio público, cientos de niños que le parecían iguales, pizarras llenas de números y trozos de tiza desperdigados.
Quería volver a leer La Regenta. Quizás leyera de nuevo a Bécquer o algo de Larra. La verdad es que siempre se había imaginado dando clases de literatura y no de matemáticas, pero al llegar la selectividad, descubrió que la literatura no se podía enseñar, que sería muy desgraciado intentándolo.
Las matemáticas, otro trozo de tiza. Había tantos que no podía verlos todos. Ana Ozores se habría vuelto loca en su lugar, al menos su cigarro se consumía en soledad y todo de una vez. Él se consumía de golpe, en miles de trozos y ante la mirada de todo el mundo.
Se acercaba junio y la ventana estaba abierta. El aire desplazó uno de los trozos, que giró sobre sí mismo. Julio se agachó, lo recogió y se puso a apretarlo con rabia.
-¿Julio?-
Su mano se relajó. Sus ojos volvieron al presente. Ya no veía a Ana Ozores recortada por la luz de la ventana. Ya no estaba en el siglo XIX y no había cigarros a medio consumir.
En su lugar había veintidós niños. Laura, la niña de las coletas le había hecho una pregunta.
Quizás fuera sobre las ecuaciones que había dibujadas en la pizarra, quizás sobre el examen del jueves o sobre los deberes de aquella tarde. Julio no lo sabía, sólo sabía que aquella niña no quería saber nada sobre tizas rotas, sobre vidas abandonadas en Vigo o sobre mujeres que se consumían mirando por las ventanas de la gris Vetusta. Sonrió entristecido y, con el trozo de tiza en la mano, se puso a resolver la ecuación de la pizarra sin responder ninguna pregunta.
Ni las suyas, ni las de la niña.

lunes, 30 de marzo de 2009

"¡Cómo me dejas que te piense! "

Pedro Salinas

¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia.
Y más que consentir, más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero
—unirnos— al pensarte.
Y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.

sábado, 28 de marzo de 2009

Me arrepiento

El arrepentimiento. Es esa sensación de angustia y malestar que se siente cuando desearías no haber hecho algo (o haber hecho otra cosa diferente de la hecha)en un momento determinado.
Puede que sea el sentimiento más absurdo. Nadie peude volver al pasado, nadie puede cambiarlo, simplemente hay que asumirlo y seguir adelante.
Lo siento, hoy me arrepiento.

viernes, 27 de marzo de 2009

siempre piratas...

Cada cierto tiempo me ocurre lo mismo, pongo una canción, escucho a Iván Ferreiro y digo: ¿Cómo he podido estar sin escucharte?

LOS PIRATAS- DISIMULAR

Entrando cerca sin rozar
Sonriendo sin hablar
Un cosquilleo en los pies
Voy a empezar a pensar
Que esto no va a acabar bien.
Seguro que es exclusivo
Y bastante nocivo para nuestro amor...

No, ese no soy Yo
No intentes cambiar
No quieras hacer
Parecer
¿qué harías Tú
Si ahora YO
Te convirtiera en algo que es peor
Que DISIMULAR?

Por lo que sé
De la vida que has llevado
Cómo y cuándo has empezado....
No puedes tratarme así...
No conozco ningún caso
De alguien que me haya ganado
Es posible detenerlo a tiempo
Es posible detenerlo....

Ahora quisiera explicar
Que yo no te mentí
Tal vez quisiste creer
Que podría haber
Algo entre Tú y Yo..
Tal vez quisiste pensar
Que te iba a dar
Las llaves del portal

No soporto que
Se pueda esconder
El miedo quizás
Sin querer
¿que haría Yo
Si ahora TÚ
Me contestaras que esto no es peor
Que merodear?

Por lo que sé
De la vida que has llevado
Cómo y cuándo has empezado....
No puedes tratarme así...
No conozco ningún caso
De alguien que me haya ganado
Es posible detenerlo a tiempo
Es posible detenerlo....

martes, 24 de marzo de 2009

Una sonrisa y una canción.

Brilla el sol, disfruten. :) (Ya es martes!)

http://www.youtube.com/watch?v=QvD6maGRh7c

domingo, 22 de marzo de 2009

Para linces...

"Cuando apuntas a alguien con un dedo, recuerda que otros tres te señalan a tí."

Proverbio inglés.


El que quiera entender que entienda...