viernes, 24 de octubre de 2008

Hoy puede que sí.

Actualizo hoy debido a que mañana no podré hacerlo al encontrarme en mi pueblo, muy lejos de la civilización...

Planes para este fin de semana:

SER FELIZ.
Alomejor os sirve de inspiración si no tenéis ningún plan este finde....

jueves, 23 de octubre de 2008

!No me hables de política!

Bueno, desde hace unos días tenemos los resultados de la última de las encuestas.
No sé cuando volveré a subir tra, quizás cuando tenga otro tema del que hablar, o quizás cuando se me acaben los otros temas de os que hablar, quién sabe...

Si recordáis, y si no lo hacéis ya os lo recuerdo yo, la encuesta versaba sobre los temas sobre los que nos gusta (o no) hablar con la gente. Mis propuestas eran claras y concisas. De hecho, la pregunta estaba aún más concreta y no hablaba de lo que nos gusta conversar, sino, de lo que nos molesta que se hable sin tener ni idea.

Y sin más dilación, aquí están los resultados:
-Con un sólo voto: Deportes. Parece ser que, aunque a todos nos irrite de sobremanera que la gente hable de algún deporte sin tener ni idea, no es de lo que más nos moleste. Puede que se deba a que hay muy poca gente que de verdad entienda de deporte y sin embargo, tenemos asimilado todos, que es algo de lo que se puede opinar.
-En tercer puesto, con 4 votos (15% del total), está la economía. Muy de moda ultimamente. Todos sabemos que estamos en crisis. Todo el mundo habla de la crisis. Todo el mundo opina de la crisis. Pero...¿Alguno de esos sabe por qué se ha producido la crisis? ¿Alguien sabe en que consiste exactamente? ¿No? Me sorprende con todo lo que habla la gente...
-El 23% de los votos (6) se los lleva la medicina. A decir verdad, este tema me ha sorprendido mucho, pensé que se encontraría por debajo del deporte. Siceramente, creí que la cosa estaría empatada entre la economía y la política. Pero prece ser (y me encanta) que estaba equivocado. Os molesta (y mucho) que la gente hable de medicina sin saber. Hombre, teniendo en cuenta que no solo te juegas una conversación aburrida, si no, también un empeoramiento de tu enfermedad... es como para irritarse la verdad.
-Mayoría absoluta para la política, un 57% de los votos, es decir, 15. No me sorprende en absoluto. Y es por una sencilla razón. Todos nos creemos que sabemos de política y que los demás no saben. A no ser que defiendan las mismas ideas que nosotros. Pero eso no suele ocurrir por que cada uno tiene unas ideas muy claras y concretas que rara vez concueran con la totalidad de ideas de un partido poítico. Así que, como animales eogcéntricos que somos,tendemos a pensar que lo que no es de nuestra cosecha, está mal. O al menos, amigos míos, es lo que pienso, y como el blog es mío, pues para eso tenéis los comentarios, para contradecirme.

Hasta la próxima encuesta politiqueros!

lunes, 20 de octubre de 2008

Mi ventana

Javi tocaba la guitarra bajo la ventana.
El sonido del instrumento subía lentamente y se colaba en el cuarto amortiguado por los cristales de la ventana. Me acerqué despacio y la abrí.
La fría mañana de octubre entró de lleno y me golpeó en la cara. De los póstigos de la ventana cayeron poerezosas un par de gotas de rocío que hicieron huir a varias arañas. Me asomé al alfeizar y apoyé mi cabeza sobre las manos.
Jai punteaba la guitarra cuando lo hice. Tenía el instrumento apoyado en las rodillas, y las piernas subidas en una especie de barandilla. Estaba sentado en una silla de terraza de color verde y miraba con hastío a los árboles que se extendían frente a él en el jardín.

Dentro de la habitación, el sonido de la guitarra se mezclaba con las risas suaves de Judith, que hablaba con Ricardo por teléfono. Yo contemplaba el infinito sin saber bien que buscaba y me senté en la ventana. El frío continuaba azotándome el cuerpo, pero me ayudaba a despertar.
Mientras pensaba en mis cosas, contestaba con monosílabos las escuetas preguntas que me formulaba Judith.
Estábamos en la sierra, en el campo y la vida discurría sin problemas. El tiempo estaba detenido y yo no era capaz de avanzar. Judith colgó el teléfono y decidió descansar un rato sobre su cama. Yo permanecí en mi ventana a pesar de que mis dedos omenzaban a entumecerse. Javi se levantó de la silla, deteniendo brúscamente el sonido de su guitarra. Estaba tocando su canción rpeferida, una dulce melodía que evocaba en mí sensaciones de paz y de tranquilidad.
Ahora solo escuchaba el sonido de los árboles meciéndose con el viento, el leve piar de los pájaros y el apagado murmullo de los coches al pasar por la lejana autovía.

Unas campanas sonaron en el pueblo. Suspiré. Si el tiempo se ponía de nuevo en marcha, me llevaría por delante sin remedio. No estaba preparado para enfrentarme a la vida todavía.
En este lugar todo parecía más sencillo. No podía ser de otra manera. Sin razóin aparente, una oveja comenzó a balar en una de las casas cercanas. El sonido de las ovejas siempre me había provocado una sensación de malestar. Igual que si se tratara de un lamento triste que nos recuerda el sufrimiento del mundo. A ese sonido se unió el aullido de algún perro cercano. Como si los dos animales se comprendiesen y tratasen de ayudarse.

En la habitaciónm, las arañas habían retomado posiciones y Judith se peleaba con su saco de dormir para encontrar una postura más cómoda. Volví a mirar a la ventana.
El cielo estaba gris, encapotado, y la brisa de la montaña mecía suavemente los abetos del jardín. A lo lejos, varias montañas más altas se elevaban contra el cielo, rasgando las nubes y la niebla.

La guitarra de Javi volvía a escucharse, ahora más lejana, quizás en alguna otra habitación de la casa. Apenas me llegaban unos acordes dispersos. Judith guardaba silencio. Cerré la ventana y miré mi reflejo en el cristal, por encima de los árboles.
Yo no era feliz... y no sabía por que.

domingo, 19 de octubre de 2008

"Tus ojos no tienen dueño porque no son de este mundo."

ESTOPA- COMO CAMARÓN.

Superior a mí
es la fuerza que me lleva en el pulso que mantengo
con la oscuridad que tiñen de oscuro tus ojos negros.

Y qué me cuentas del tiempo que pasa en su pestañeo
y que me trae por esta calle de amargura y de lamento.

Que yo sé que la sonrisa que se dibuja en mi cara
tiene que ver con la brisa que abanica tu mirada.
Tan despacio y tan deprisa, tan normal y tan extraña.
Yo me parto la camisa como Camarón.

Tú me rompes las entrañas, me trepas como una araña.
Bebes del sudor que empaña el cristal de mi habitación
y después por la mañana despierto y no tengo alas.
Llevo diez horas durmiendo y mi almohada está empapada.
Todo había sido un sueño muy real y muy profundo.
Tus ojos no tienen dueño porque no son de este mundo.

Que no te quiero mirar.
Pero es que cierro los ojos y hasta te veo por dentro.
Te veo en un lado y en otro, en cada foto, en cada espejo
y en las paredes del metro y en los ojos de la gente,
hasta en la sopa más caliente. Loco yo me estoy volviendo.

Y a veces me confundo y pico a tu vecina,
esa del segundo que vende cosa fina.
Y a veces te espero en el bar de la esquina
con la mirada fija en tu portería.
Y a veces me como de un "bocao" el mundo.
Y a veces te siento y a veces te tumbo.
A veces te leo un beso en los labios
y como yo no me atrevo me corto y me abro.

viernes, 17 de octubre de 2008

Mi descripción.

Aquí va una descripción propia qe he tenido que realizar para una actividad.

Esto es más difícil de lo que creía. Puedo empezar diciendo que me considero una persona tímida, pero sé que no lo soy, me da mucha vergüenza mostrar mis sentimientos, pero no creo que sea frío.

Quizás lo más destacable de mi personalidad sea mi capacidad para cambiar, mi adaptabilidad. Puedo ser muchas personas a la vez. Puedo ser amable y darte un abrazo o puedo lanzarte una mirada fría que te deje pétreo. Y puedo caerle bien a personas con características antagónicas.
Me considero agradable al trato, tengo una sensibilidad especial por saber como tratar a cada persona y saber qué busca esa otra persona en mi. Amistad, cariño, consuelo, diversión... Y luego soy capaz de adaptarme, de mutar mi carácter y mi conducta hacia esa persona.
Eso no me deja en muy buen lugar. ¿Dónde está mi verdadero yo debajo de todas esas máscaras? No sé. Quizás haya una máscara que me impida a mi también llegar allí, al lugar donde supuestamente se encuentra mi verdadero “yo”.

Creo que soy débil, e inocente, muy inocente. Soy mucho menos fuerte de lo que imagináis. Con un carácter demasiado confiado quizás y muy reflexivo. Desde un punto de vista externo puede que no parezca así. A veces hago acciones que parecen ser impulsivas, pero en realidad no lo son. No suelo hacer las cosas porque sí.
Uf, vaya lío de descripción. No sé si me reconozco en estas líneas.
También considero que me cuesta mucho decidirme. Y sé porque razón es. Es por que lo quiero todo. Me explico, soy una persona tremendamente curiosa y que siente una atracción bastante importante por todo lo nuevo. Entonces siempre me va a parecer atractivo cualquier planteamiento que se me haga. Siempre voy a querer probarlo. Por eso me costó decidirme en mi vida en muchos aspectos. Quizás me haya equivocado, pero nunca me arrepiento. Solo se trata de asumir las cosas como vienen y tratar de capearlas lo mejor posible.

Eso no quiere decir que tenga espíritu valiente o aventurero. No. Ni mucho menos. El miedo al cambio y a perder es algo que llevo pegado a mí constantemente. Ojalá pudiera deshacerme de ese miedo. Creo que tiene algo que ver con mi timidez, (esa que se supone que no tengo), y con mi adaptabilidad. Imagino que tengo miedo al rechazo y que por eso me adapto a las personas en lugar de dejar que ellas se adapten a mí. Y por eso no me atrevo a cambiar, por si al arriesgar pierdo lo que ya tengo. Y por eso soy tímido...

Pero estamos hablando en la vida general, no en la vida sentimental. Ahí si que arriesgo. Todo lo que haga falta. Para eso creo que están los amigos. Cómo una red de seguridad que me permite ponerme a hacer equilibrios a cualquier altura sin miedo a caer. Por que sé, que aunque caiga (cosa que ya he hecho alguna vez) y lo haga desde muy alto, siempre estarán ahí para recogerme. Aun cuando yo no me deje recoger.
Por eso arriesgo, por que en este plano es mucho más importante lo que potencialmente se pueda llegar a ganar que lo que puedo perder. Y así me va claro...

Para terminar solo deciros que también soy una persona muy solitaria. Puedo pasarme horas sin moverme mirando un punto de la pared y estar disfrutando de mi soledad. La necesito. Y muy poca gente sabe darme esa soledad. Considero muy importante los tiempos de silencio entre amigos. Los disfruto y los aprovecho. Pienso, que los días en que peor me encuentro (anímicamente hablando), son aquellos en los que he estado solo demasiado tiempo o no he podido estarlo en ningún momento. Todo tiene un punto medio, el equilibrio, donde creo que podemos acercarnos más a la perfección.

Y esa es la meta que guía mi vida. Alcanzar el equilibrio. El equilibrio entre trabajo y aprendizaje, el equilibrio entre arte y ciencia, el equilibrio entre amor y amistad, entre ruido y silencio, entre soledad y compañía, entre cada una de mis múltiples máscaras y esa persona que supongo soy, y a la que aún no conozco.

miércoles, 15 de octubre de 2008

La otra noche...

"Aun me quema el fuego de aquella noche...
ojalá pudiera arder eternamente en él. "


martes, 14 de octubre de 2008

"El tiempo/ después de dártelo/ no lo quise para nada ya"

AYER TE BESÉ EN LOS LABIOS...

Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más. El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada ya,
para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.

Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no...
-¿Adónde se me ha escapado?-.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.

PEDRO SALINAS